Canalizado en trance entre 2009 y 2010 · Dibujado a mano con estilógrafo · Cero inteligencia artificial
Todo comenzó en 2009, en estados profundos de trance. No fue una idea: fue una llegada. Los arcanos empezaron a presentarse uno a uno — con su nombre, su símbolo y su mensaje — como si hubieran estado esperando el momento de ser dibujados.
Así nació el Oráculo Encuentros: 46 arcanos canalizados por LeinaD, organizados en cuatro grandes caminos — tiradas generales, de pareja, de padres e hijos y de viajeros — para acompañar los encuentros que definen una vida: contigo, con el otro, con tu linaje y con el mundo.
Cada carta fue dibujada a mano con estilógrafo: tinta que no se borra, trazos que no admiten marcha atrás. En una época de pantallas y deshacer, este oráculo se dibujó en papel, de un solo impulso, con la misma presencia con la que fue recibido.
«No hay borrador en un trance: lo que llega, se dibuja. Lo que se dibuja, queda.»
Durante dos años, entre 2009 y 2010, cada arcano fue canalizado y pasado a papel, trazo a trazo, hasta completar el mazo que hoy consultas.
Mientras la inteligencia artificial produce miles de barajas en segundos, este oráculo tardó dos años en nacer. Ninguna imagen fue generada por un algoritmo, ningún texto fue escrito por una máquina: cada símbolo, cada línea y cada palabra pasaron por una mano humana y por un canal abierto.
Por eso el Oráculo Encuentros no es un producto más: es una obra viva, con origen, con fecha y con firma.
Estas son algunas de las cartas originales, dibujadas a estilógrafo durante los trances. Cada una existe una sola vez en el mundo.






Vive las 16 tiradas y guarda tus resúmenes. Dos años de trance y tinta, para acompañarte en tus encuentros.